LA AGRICULTURA “ACELERA” Y EMPRENDE

LA AGRICULTURA “ACELERA” Y EMPRENDE

Repasamos ejemplos de emprendimiento y aceleradoras nacidas recientemente en este sector
El sector de la agricultura, las actividades pesqueras, forestales y alimentarias consiguió en el año 2014 un récord histórico de exportaciones. Ventas en el exterior por valor de 40.830 millones de euros, lo que supone un 3% más respecto al año anterior. El saldo interanual entre exportaciones e importaciones fue de casi 10.000 millones, lo que representa una mejora de 800 millones de euros con respecto al año anterior. De este modo, el sector consiguió posicionarse como el segundo más exportador de España, por delante incluso de otros ámbitos que también están evolucionando bien en este sentido, como por ejemplo el automóvil o la industria química.

Parte de este éxito tiene que ver con la aplicación de diversas innovaciones y el nacimiento de proyectos emprendedores que están impulsando una industria a la que, tradicionalmente, le ha costado innovar. El carácter tradicional de la actividad, unido al poco esfuerzo inversor por parte de capitales privados, ha generado una percepción de inmovilismo que, en realidad, ha registrado en los últimos meses diversas excepciones que repasaremos a continuación. Proyectos emprendedores y aceleradoras que tienen la intención de reactivar el sector de la agricultura para mejorar la eficiencia y la productividad. Algo fundamental a la hora de competir en el exterior, con el objetivo de mantener el crecimiento en cuanto a exportaciones. que inyectan con más facilidad dinero y recursos, aunque necesitan encontrar en las empresas candidatas dos condiciones para proceder a la financiación: escalabilidad y rapidez de crecimiento. Internet y las nuevas tecnologías son los que mejor encajan en estos parámetros. Proyectos fácilmente replicables en otros mercados geográficos y con una gran capacidad de generación de negocio.

La agricultura es un modelo antagónico para esos criterios de inversión. Los beneficios suelen llegar en el largo plazo, y los proyectos relacionados con la agricultura tienen un arraigo geográfico que impide su repetición en otros países. El producto final sí puede ser exportado, pero no así un proceso de cultivo, pues requiere de unas condiciones climatológicas y del terreno que no se dan en todos los lugares del mundo.
El capital riesgo es consciente de ello, como certifica el hecho de que menos de un 1% de las operaciones realizadas por este sector durante el año pasado fueron a parar a la agroalimentación. Según el Instituto de Capital Riesgo, mientras que las startups de base tecnológica recopilaron el año pasado 320 millones de euros en rondas de financiación, el área de la alimentación solo se hizo con 8,5 millones.

ComparteShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Share on LinkedIn
Volver arriba

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies